"No me digas lo que piensas. Muéstrame tu portafolio." — Nassim Taleb

Oracle publica el balance del tercer trimestre este martes, y carajo, este resultado va a ser mucho más que un reporte de earnings. Va a ser una prueba de realidad para toda la narrativa de inteligencia artificial que Wall Street se tragó con los ojos cerrados en los últimos dos años.

La apuesta de quien no tiene balas en el revólver

Vamos al hecho pelado: de todos los hyperscalers metidos en la carrera de la IA — Amazon, Google, Microsoft —, Oracle es la que más depende de plata ajena para bancarse la fiesta.

A principios de febrero, la empresa anunció un plan de financiamiento de US$ 50 mil millones, incluyendo deuda y equity. Dentro de ese paquete, fueron US$ 5 mil millones en acciones preferentes convertibles y cerca de US$ 25 mil millones en bonos senior con diferentes vencimientos. La oferta fue "oversubscribed" — es decir, el mercado la devoró.

Pero ahí está el veneno.

Gil Luria, analista de DA Davidson, lo resumió bien: "La cadencia importa." Traducido de la jerga financiera: no basta con levantar la plata. El problema es el ritmo al que los accionistas actuales van a ser diluidos. Si hoy tienes acciones de Oracle, cada ronda de financiamiento es como repartir la pizza entre más gente. Misma pizza, porciones más chicas.

El matrimonio con OpenAI: ¿luna de miel o cuento de hadas?

El corazón de toda esta tesis es el deal monstruoso de US$ 300 mil millones con OpenAI, anunciado en septiembre pasado. Cuando salió la noticia, la acción de Oracle se disparó 35% en un solo día — la mayor alza intradía desde 1992.

Bonito, ¿no? Ahora mira el otro lado de la moneda.

El viernes pasado, Bloomberg reportó que las negociaciones para expandir el deal con OpenAI en Abilene, Texas, se cayeron. Una fuente le dijo a CNBC que el acuerdo original de ocho sitios sigue en pie y en plazo. Sachin Katti, ejecutivo de OpenAI responsable de la infraestructura de cómputo, posteó en X que decidieron colocar la capacidad adicional en otras ubicaciones.

Lee entre líneas: OpenAI no puso todos los huevos en la canasta de Oracle. Y el mercado quedó hipersensible ante cualquier murmullo sobre ese contrato.

Es como esa escena de Breaking Bad donde Walter White cree que controla todo, pero cada nuevo socio es un riesgo existencial más.

La deuda es de mañana, los data centers son de ayer

Acá viene la parte que el circo financiero prefiere no mencionar en los PowerPoints bonitos.

Los credit default swaps (CDSs) a 5 años de Oracle se ampliaron. Para quien no habla jerga financiera: los CDSs son como un seguro que los inversionistas de bonos compran en caso de que la empresa no pueda pagar sus deudas. Cuando ese "seguro" se encarece, es señal de que el mercado de crédito — que históricamente es más astuto que el mercado accionario — está receloso.

Oracle hoy tiene rating de grado de inversión, pero apenas dos escalones arriba de basura. Dos escalones. En un entorno de tasas altas y gastos colosales en infraestructura.

Inversionistas de bonos le dijeron a CNBC que los CDSs se volvieron la herramienta favorita para hacer hedge contra el riesgo del "AI trade". Traducción: la gente que presta dinero de verdad se está protegiendo. Eso debería encender una luz amarilla en la cabeza de quien solo mira el precio de la acción subiendo.

Corte de carne para cuadrar las cuentas

TD Cowen lanzó una bomba en una nota a clientes: sus "channel checks" indican que Oracle está evaluando despedir entre 20 mil y 30 mil empleados, lo que generaría algo entre US$ 8 y 10 mil millones en flujo de caja libre adicional. Además, desinversiones y acuerdos de financiamiento con proveedores estarían sobre la mesa.

Cuando una empresa necesita despedir a decenas de miles de personas para que le cuadren los números de su "apuesta visionaria", alguien tiene que preguntar: ¿esta apuesta es para el accionista o para el ego de la directiva?

Warren Buffett decía: "Solo cuando baja la marea descubres quién estaba nadando desnudo."

El balance del martes va a mostrar si Oracle trae traje de baño puesto — o si el mercado va a descubrir algo que prefería no ver.

¿Tienes el estómago para mantener esta acción mientras la empresa apila deuda a la velocidad de la luz?