Carajo, tengo que ser honesto con ustedes.

Me senté a escribir sobre economía, mercados, cosas serias — ¿y qué me entrega Google News en la sección de "Economy"? El anuncio de dos juegos nuevos de Pokémon: Pokémon Winds y Pokémon Waves.

¿Y lo peor? Esto es economía. Y de las grandes.

El Monstruo Que Nadie Toma en Serio (Pero Debería)

La franquicia Pokémon es la propiedad de medios más valiosa del planeta. No es Marvel. No es Star Wars. No es Harry Potter. Es el Pikachu amarillo, amigo. Más de 150 mil millones de dólares en ingresos acumulados desde 1996, entre juegos, cartas, juguetes, anime y merchandising.

Cuando The Pokémon Company anuncia dos títulos nuevos para celebrar 30 años de la franquicia, esto no es noticia de entretenimiento. Esto es un evento de mercado.

Nintendo — que posee una participación relevante en la operación — vio sus acciones subir en ciclos anteriores de lanzamiento de juegos Pokémon. Pokémon Scarlet y Violet, lanzados en 2022, vendieron más de 10 millones de unidades en tres días. Tres días. Hay empresas que cotizan en bolsa que no facturan eso en todo el año.

La Nostalgia Es el Nuevo Petróleo

¿Saben lo que Warren Buffett llama "moat" — el foso competitivo que protege un negocio? El foso de Pokémon no es tecnología. No son gráficos bonitos. No es innovación radical.

Es nostalgia.

El tipo de 35 años que jugaba Pokémon Blue en el Game Boy en 1998 ahora tiene tarjeta de crédito, un hijo, y unas ganas incontrolables de comprar el juego nuevo "para jugar con el niño" — pero en realidad es para él mismo. The Pokémon Company entiende esto como pocos en el planeta.

Es el mismo mecanismo que hace que Coca-Cola venda desde hace 130 años. No compras el producto. Compras el sentimiento. Y el sentimiento, como dijo Taleb, es lo único que no se cuantifica en un modelo de riesgo — pero que mueve mercados enteros.

Los Números Que Importan

Vamos a lo que interesa. La industria global de videojuegos debería alcanzar los US$ 280 mil millones en 2025. Es más grande que el cine y la música combinados. Y Nintendo, con su Switch vendiendo más de 140 millones de unidades, es una de las reinas de ese baile.

El anuncio de Pokémon Winds y Pokémon Waves llega en un momento estratégico: Nintendo está en plena transición hacia el Switch 2, previsto para este año. Los juegos de Pokémon son el tipo de título que vende hardware. Es la misma lógica de un blockbuster de cine que salva la taquilla del trimestre entero.

Si tienes acciones de Nintendo (ticker: 7974 en la bolsa de Tokio, o ADRs como NTDOY en EE.UU.), pon atención. Históricamente, ciclos de lanzamiento de Pokémon + nuevo hardware = trimestres fuertes. No es garantía — nada lo es — pero el patrón es claro como el agua.

El Circo Financiero Lo Ignora, El Dinero Inteligente No

Mientras los analistas de traje debaten si la Fed va a recortar 25 o 50 puntos base, inversores como Peter Lynch estarían pendientes de este tipo de cosas. Lynch construyó su leyenda en Fidelity Magellan justamente observando lo que la gente a su alrededor compraba. Lo que sus hijos querían. Lo que dominaba la cultura.

Pokémon domina la cultura desde hace 30 años. Y no da señales de parar.

El contenido original que recibí era básicamente una pantalla de cookies de Google — ni siquiera el artículo completo me llegó. Eso por sí solo dice mucho: la noticia es tan caliente que el algoritmo se tropezó con sus propios pies intentando entregarla.

Pero el hecho es concreto. Dos juegos nuevos. Una franquicia multimillonaria. Una empresa que sabe transformar píxeles en dinero mejor de lo que la mayoría de los bancos centrales sabe imprimir moneda.

La pregunta que queda es simple: ¿vas a seguir ignorando la industria de videojuegos en tu portafolio solo porque "no es cosa seria"? ¿O vas a hacer como el dinero inteligente — seguir el flujo de caja, no el prejuicio?

A Pikachu le vale tu orgullo. Él solo cuenta el dinero.