Mira, te iba a traer un análisis detallado sobre qué empresas están prometiendo "matching funds" — ese esquema de duplicar las donaciones de sus empleados — para las cuentas vinculadas a Trump.

¿Pero sabes qué pasó?

El contenido original es literalmente una página de cookies y política de privacidad de Yahoo. Así como lo lees. La nota entera que me llegó es un muro de "Accept all", "Reject all", "Your privacy is important to us".

¿La noticia real? Escondida detrás de un paywall digital disfrazado de preocupación por tus datos.

Poético, ¿no?

El Hecho Detrás de la Cortina de Humo

Vamos a lo que importa, porque el tema es real y está explotando por todos lados: varias empresas estadounidenses están anunciando públicamente que van a igualar las contribuciones de sus empleados dirigidas a cuentas y fondos ligados a Donald Trump. Es el viejo juego del "matching fund" corporativo — tú donas un dólar, la empresa pone otro.

Esto no es novedad en el ciclo político estadounidense. Las empresas siempre jugaron este juego. Pero lo que llama la atención ahora es la velocidad y el volumen con que se están posicionando. Es casi una carrera para ver quién levanta la mano primero.

¿Y por qué esto te importa a ti, inversionista latinoamericano que está aquí intentando proteger su patrimonio y no quiere saber de telenovelas políticas gringas?

Porque el dinero corporativo dirigido políticamente es una señal. Siempre lo fue.

Sigue el Dinero, No el Discurso

Hay una escena clásica en All the President's Men — la película sobre Watergate — donde el informante Deep Throat le dice al periodista: "Follow the money." Sigue el dinero.

Cuando las grandes corporaciones empiezan a alinearse públicamente con un candidato — especialmente uno tan polarizador como Trump — eso te dice algunas cosas:

Primero: Esas empresas están apostando a que este tipo va a ganar, o al menos va a tener suficiente influencia como para que valga la pena estar de su lado. Ningún CEO pone la marca de su empresa en una hoguera política por idealismo. Es cálculo frío.

Segundo: El ambiente regulatorio esperado. Si empresas de energía, tech, defensa y financieras están corriendo a abrazar a Trump, es porque esperan un gobierno que va a aflojar regulaciones, recortar impuestos corporativos y ser más "business-friendly". Eso tiene implicaciones directas en los sectores en los que podrías estar invirtiendo vía ETFs, ADRs o acciones estadounidenses.

Tercero: El riesgo reputacional se volvió irrelevante. ¿Te acuerdas cuando las empresas corrieron a ALEJARSE de Trump después de enero de 2021? Pues sí. El péndulo volvió. Y volvió con fuerza. Eso te muestra cómo el famoso ESG y la "responsabilidad social corporativa" son, muchas veces, puro teatro. Cambia el viento, cambia el discurso.

Qué Significa Esto Para Tu Bolsillo

No te engañes: esto no se trata de que te guste o no Trump. Se trata de leer el tablero.

Si el dinero corporativo estadounidense está fluyendo en una dirección, los sectores beneficiados por esa dirección tienden a rendir. Energía tradicional, defensa, bancos, construcción — esos son los sospechosos de siempre en un escenario Trump 2.0.

Mientras tanto, sectores que dependen de regulación progresista — energía limpia subsidiada, por ejemplo — pueden sentir el golpe.

Buffett ya lo decía: "Cuando alguien te dice quién es, créele." Las empresas te están diciendo, fuerte y claro, hacia dónde creen que va a soplar el viento.

Sobre Yahoo y la No-Noticia

Ahora, volviendo al absurdo: una de las mayores plataformas de noticias financieras del mundo publica un titular sobre empresas donando a Trump y lo que le llega al lector es un muro de consentimiento de cookies. El contenido real, el periodismo, queda bajo llave.

Esto es el mercado de la información en 2025. Tú eres el producto. Tus datos valen más que la noticia. Yahoo — que alguna vez fue una potencia — hoy es básicamente un granjero de datos con fachada de portal financiero.

Y ahí está la lección más importante: no dependas de una sola fuente. No confíes en el algoritmo para informarte. El tipo que solo lee titulares y acepta cookies sin pensar es el mismo que compra acciones porque el cuñado mandó un mensaje al grupo de WhatsApp.

Carajo, infórmate bien. Ve y busca. Cruza datos. Desconfía.

Porque al final del día, la pregunta que queda es esta: si las empresas más grandes de América están poniendo sus fichas sobre la mesa, ¿dónde están las tuyas?