Déjame contarte algo que resume perfectamente cómo funciona el capitalismo de fachada en 2025.

Samsung acaba de anunciar una funcionalidad llamada "Now Nudge" para el Galaxy S26. ¿Sabes qué hace? Exactamente lo mismo que el "Magic Cue" del Google Pixel. Así, sin ningún descaro. Copia descarada. Pero con un detalle delicioso: para usarla, estás obligado a cambiarte al Samsung Keyboard.

Carajo, lee eso otra vez.

Copian la funcionalidad del competidor y encima te fuerzan a usar su ecosistema cerrado para acceder a la copia. Es como si alguien fotocopiara el examen del compañero y encima te exigiera que compraras su lápiz para leer la respuesta.

El viejo truco del "jardín amurallado"

Si inviertes en tech — y deberías, porque ahí es donde está el dinero en serio — necesitas entender este juego. No se trata de tecnología. Se trata del aprisionamiento del usuario.

Apple lleva décadas haciendo esto con iMessage. Google lo hace con su ecosistema de apps. Samsung, que siempre fue la "alternativa abierta" de Android, ahora está jugando el mismo juego sucio. Te obliga a usar su teclado no porque sea mejor (spoiler: no lo es), sino porque así recolectan datos, te mantienen en el ecosistema y les venden eso a los inversionistas como "engagement".

Warren Buffett llama a esto moat — el foso competitivo. Solo que hay foso legítimo (producto superior, marca imbatible) y hay foso artificial (encerrarte en un cuartito y tirar la llave). Samsung está cada vez más en el segundo caso.

¿Qué tiene que ver esto con tu dinero?

Todo.

Cuando miras el balance de Samsung Electronics (ticker: 005930.KS), ves una empresa que gasta miles de millones en I+D. Miles de millones. ¿Y el resultado es... copiar al Google Pixel? ¿En serio?

Eso es una señal. Y no es una señal buena.

En el mercado, existe una diferencia brutal entre empresas que innovan y empresas que imitan con marketing. Las primeras crean valor real — piensa en NVIDIA con sus chips de IA, en TSMC con la fabricación de semiconductores. Las segundas surfean la ola hasta que baja la marea.

Charlie Munger, socio de Buffett por décadas, tenía una frase que cae aquí como anillo al dedo: "Show me the incentive and I'll show you the outcome." El incentivo de Samsung no es hacer el mejor producto. Es mantenerte atrapado. Y cuando el incentivo está desalineado con el valor para el cliente, es cuestión de tiempo hasta que todo se desmorone.

El circo de la "innovación" en tech

Mira, ya sé que parece cosa de loco enojarse por una feature de teclado. Pero es el patrón lo que importa.

La industria tecnológica se volvió un carrusel de copias maquilladas. Una empresa lanza algo, la otra lo copia en seis meses, le pone un nombre diferente, lo presenta en un evento con luces bonitas y música épica, y los "analistas" de YouTube se babean como si fuera la segunda venida de Steve Jobs.

Es el mismo circo del mercado financiero. El mismo gurú que te vende un curso de day trading copió la estrategia de otro gurú que copió un tweet de Taleb que ni entendió bien. Nadie tiene skin in the game. Nadie paga el precio cuando la copia no funciona.

¿Qué hace el inversionista inteligente?

Simple: sigue el dinero de verdad.

Cuando Samsung te obliga a usar su teclado para acceder a una feature copiada, te está diciendo — fuerte y claro — que no confía en la calidad de su propio producto para retenerte orgánicamente. Necesita el candado.

Empresas que necesitan candados artificiales para retener usuarios son como esa relación donde la otra persona esconde tu pasaporte. Funciona un tiempo, pero no es amor — es control.

Si tienes Samsung en el portafolio, no te estoy diciendo que vendas mañana. Pero te estoy diciendo que abras bien los ojos. Porque entre la empresa que crea el futuro y la empresa que copia el presente con teclado propietario, la diferencia a largo plazo es de ceros en el retorno.

La pregunta que queda es: ¿cuántas copias maquilladas más vas a tragarte antes de darte cuenta de que la "innovación" murió y se convirtió en departamento de marketing?